Asociación de Caballeros Católicos


Cuando se deja de creer en Dios, enseguida se cree en cualquier cosa.


http://www.youtube.com/watch?v=wuwu7VQ7ccQ

Es imposible que un hombre

haya acogido la Palabra y se

haya entregado al reino sin

convertirse en alguien que a

su vez da testimonio y anuncia

PAULO VI en la exhotación

apostólica anuncio del Evangelio

# 24

 

Consejos para salir a Evangelizar

a los Alejados

APUNTES DE UNA CONFERENCIA DEL P. THOMAS FORREST

1. SÉ AMABLE. Ningún pescador limpia el pescado antes de capturarlo. No asustemos la presa.

2. SÉ PACIENTE. «Déjala un año más» (Lc 13,6-9). Cristo nos envía a pescar y sembrar, no a comerciar un potencial.

3. PREOCÚPATE DE TODOS. Llevar a Cristo a los que no tienen nada, y Ttambién a los que lo poseen todo menos a Dios.

4. INVITA A TODOS. A quien conoce a Jesús, para que evangelice; a quien no lo conoce, para ser evangelizado.

5. COMIENZA POR LOS QUE ESTÁN A TU ALREDEDOR: amigos, familiares, trabajadores, vecinos, compañeros, clientes, socios…

6. PON TODA TU CONFIANZA EN DIOS. Dejar que Él nos encuentre. Se gana el mundo para Cristo, como David frente a Goliat (1 Sm 17,45).

7. HAZ ORACIÓN. La oración es el alma y el corazón de la evangelización.

8. PIDE CONSTANTEMENTE   ESPÍRITU SANTO. Es el poder creador y renovador de Dios. La Misión es un nuevo Pentecostés. Él inspira palabras, alabanza y defensa. Sólo Dios puede hablar de sí mismo convincentemente.

9. HAZ QUE SEA UN ESFUERZO UNIDO. Unánimes esperaron el Espíritu en el cenáculo. Experiencia de  pertenecerse unos a otros. Da dinamismo a la Misión (Jn 17,21).

10. TRABAJA POR LA IGLESIA. En una familia, todos se apoyan y se ayudan. Debemos procurar que el Cuerpo de Cristo crezca sano, se mantenga vivo, se revitalice y fortalezca (EN 14).

11. PREPÁRATE. Se trata de  evangelizar el mundo entero, un auditorio más numeroso que cualquier

red de comunicación. Exige mejor preparación

EL CRISTIANISMO NO ES UN SIMPLE LIBRO DE CULTURA O UNA IDEOLOGIA,.
EL CRISTIANISMO ES UNA PERSONA, UN ROSTRO
JESUS

Quienes Somos?

Somos una organización de caracter civico-religioso, de base parroquial que reune en Uniones -así se llama el grupo parroquial- a hombres adultos -casados o mayores de 25 años-  deseosos de aprender la fe para poner ese conocimiento al servicio de los hermanos-asi es como nos llamamos los asociados-. Nos preparamos para estar listos para la reconquista de la fé católica del Mundo. Estamos bajo la estrecha dirección de la Jerarquia, siendo el conciliario el parroco o un sacerdote o diacono de la parroquia, para que nos guie en las enseñanzas.

 

ORIGENES

En la Villa de la Purisima Concepción de Sagua la Grande de la Diocesis de Santa Clara en la República de Cuba el 24 de Febrero de 1926, Don Valentín Arenas Armiñan un hijo de inmigrantes españoles fuertemente católicos de acuerdo con el Rev. Esteban Rivas de la Serna SJ y con la bendición de SS Benedicto XV reunió a 75 hombres con la intención de involucrar a los hombres en la vida de la Iglesia, todos ellos unidos bajo un mismo ideal, un apostolado de perfección que partiendo de la propia persona, llegara al corazón de la inteligencia del amigo, del familiar o del indiferente en materia religiosa.

Si bien los inicios de la Asocoación fueron con un rigor bastante sacramental, lo cual se comprende por la paupérrima vida espiritual de los hombres a principios del siglo XX, por lo que exigieron primero cataquizar, entendido literalmente, a los futuros miembros. Este hecho y otros mas lograron que los miembros adquirieran una madura situación laical que dio origen con otros importantes movimientos a la Acción Católica Cubana.

Al conocer los hombres católicos de otros pueblos los magníficos frutos que cosechaban en Sagua la Asociación desde 1926, pensaron en las ventajas que aportaría al catolicismo el convertir aquel instituto en algo nacional, y así lo comunicaron a los fundadores.

El grupo de Sagua  aceptó con muchísimo gusto la idea, pero pidieron a las asociaciones radicadas en Santo Domingo y Máximo Gómez que fueran sus miembros los que citaran  a todos los Presidentes y Conciliarios  dándoles a conocer que los sagueros correrían con los gastos de alojamiento y comida de todos los asistentes.

La reunión tuvo lugar el día 4 de enero de 1929 en el colegio "El Sagrado Corazón de Jesús con asistencia  de representaciones de asociaciones de hombres católicos de quince poblaciones distintas de toda Cuba

 

 

 

 

Por el año de 1928 podiamos encontrar en Cuba algunas asociaciones de hombres cat�os que bajo la direccióe un sacerdote rendían una hermosísima labor, pero se echaba de menos una institución de carácter popular que rompiendo los  estrechos límites de un pueblo o ciudad, se extendiera por toda la naci�niendo a sus miembros en un mismo ideal y en un apostolado de perfección que partiendo de la propia persona, llegara al corazón de la inteligencia del amigo, del familiar o del indiferente en materia religiosa.

Entre la instituciones existentes había una llamada "Asociación de Caballeros Católcos de Sagua la Grande" presidida por el joven abogado Dr. Valentin Arenas y Armiñán siendo el Asesor Eclesiástico el Reverendo Padre Esteban Rivas de la Serna S.J.

Al conocer los hombres católicos de otros pueblos los magníficos frutos que cosechaban en Sagua la Asociación desde 1926, pensaron las ventajas que aportarían al catolicismo aquel instituto en algo nacional, y así lo comunicaron a los fundadores.

El grupo de Sagua aceptó con muchísimo gusto la idea, pero pidió a las asociaciones radicadas en Santo Domimgo y en Máximo Gomez que fueran sus miembros  los que citaran a todos los Presidentes y Conciliarios dandoles a conocer que los sagueros correrían con los gastos de alojamiento y comida de todos los participantes.

La reuni�uvo lugar el día 4 de enero de 1929 en el colegio del Sagrado Corazín con asistencia de representantes de asociaciones de hombres católicos de quince poblaciones distintas cuyos nombres se conservan en el acta levantada y de la cual conservo una copia.

En líneas generales se tomaron los acuerdos siguientes: Constituir la Asociación de Caballeros Católicos de Cuba, asociación cívico-religiosa con carácter nacional; Seguir el Reglamento y los Estatutos de la Asociación saguera con las modificaciones que exigía la nacionalización de la Asociación que los grupos establecidos en las distintas ciudades y pueblos se llamarían Uniones y para distinguirlas entre sí, llevarían el nombre de la localidad y un número que había de ser el que le correspondiera por fecha de fundación.

TOMADO DE "HISTORIA ECLESIASTICA DE CUBA"

Rev. Padre Ismael Testé.


El compromiso de los laicos en el mundo

La necesidad de una presencia cristiana laical, coherente y eficaz, en los ambientes en que están en juego cuestiones cruciales de la convivencia social pone en primer plano la exigencia de una adecuada formación y de una compañía pastoral de los fieles laicos con puestos de responsabilidad en la « ciudad secular ». Dado que esta formación cristiana tiene que incluir, obviamente, un conocimiento profundo de la Doctrina Social de la Iglesia, el Consejo Pontificio para los Laicos sigue con interés los programas y las iniciativas que contemplan su estudio, su divulgación y su concreta aplicación en los ámbitos de la política, del mundo del trabajo, de la actividad empresarial, del sindicato, del mundo universitario, etc.

El dicasterio ha dado respuesta a esta preocupación promoviendo diversas iniciativas en el ámbito de la pastoral de los trabajadores y de los universitarios. Más reciente y especialmente significativo ha sido el Simposio internacional organizado a los 30 años de la promulgación de la Constitución pastoral Gaudium et Spes sobre la Iglesia en el mundo contemporáneo. Participaron en él cristianos con altas responsabilidades políticas e institucionales, empresariales y sindicales, académicas, científicas y artísticas (a niveles nacionales e internacionales), que aportaron una valiosa contribución a la reflexión sobre cuestiones de gran importancia consideradas en la segunda parte del documento conciliar (matrimonio y familia, trabajo y economía, educación y cultura, política y derechos humanos, paz y colaboración entre los pueblos) y sobre las concretas posibilidades de testimonio y acción de los cristianos.

La formación de los cristianos laicos para dar testimonio de Cristo en todos los ambientes, su conocimiento de la Doctrina social de la Iglesia, su compromiso por la paz y por la creación de condiciones de vida más justas y más humanas, la necesidad de su acompañamiento y sostén por parte de la comunidad cristiana y sus pastores... son temáticas siempre presentes en los programas del dicasterio y en su diálogo con los obispos del mundo entero. Y son también cuestiones que llaman a la colaboración en el ámbito de la Curia romana, por ejemplo con los Consejos Pontificios para la familia, de la cultura, de la justicia y la paz, « Cor unum »...

La participación de los laicos en la vida de las comunidades eclesiales

Otro campo de trabajo del dicasterio es el de la participación de los fieles laicos en la vida de las comunidades cristianas locales, animados por un profundo sentido de pertenencia eclesial y enriquecidos por el reconocimiento de la diversidad y complementariedad –en el seno del pueblo de Dios - de vocaciones, ministerios y carismas, estados de vida y funciones. Esta participación, sostenida sobre todo por la vida litúrgico-sacramental, fuente de la vocación y misión de los fieles, se expresa en las dimensiones comunitaria, caritativa, catequética, educativa e misionera.

El dicasterio, consciente de la importancia de la parroquia –que reúne a los fieles laicos en torno al pan de la Palabra y de la Eucaristía para su crecimiento en santidad y comunión, sigue con atención las iniciativas que, en su ámbito, tienden a profundizar la formación cristiana, a dar nuevo impulso al apostolado y a alimentar la vida comunitaria. Entre éstas cabe señalar, por ejemplo, a las pequeñas comunidades o comunidades eclesiales de base, que son lugares de compromiso de muchos fieles laicos, y a las formas tradicionales de la piedad popular (devociones, peregrinaciones, etc.) mediante las cuales muchísimos laicos expresan su arraigo en la tradición cristiana. Otros momentos fuertes de movilización del laicado, que no dejan de llamar la atención del dicasterio, son también los sínodos y los congresos nacionales de católicos.

Tienen especial relevancia en el trabajo del dicasterio en esta perspectiva las diversas formas de institucionalización de esa participación y corresponsabilidad eclesial de los laicos, como se da en los consejos nacionales de laicos que existen en muchos países en cuanto espacios de encuentros y colaboraciones, y en la presencia y contribución de los laicos en los consejos pastorales (parroquiales y diocesanos). En colaboración con otros dicasterios, el Consejo Pontificio para los Laicos se ocupa, en fin, de la creciente y variada experiencia de los ministerios no ordenados confiados a laicos.

El que enseña debe "hacerse todo a todos"(1Co 9,22), para ganarlos a todos para Jesucristo...Sobre todo que no se imagine que le ha sido confiada una sola clase de almas, y que, por consigueinte a todos los fieles en la verdadera piedad, con su único método y siempre el mismo! Que sepa bien que unos son, en Jesucristo, como niños recién nacidos, otros como adolescentes, otros finalmente como poseedores ya de todas las fuerzas...Los que son llamados al minsterio de la predicacón deben, al transmitir la enseñanza del misterio de la fe y de las reglas de las costumbres, acomodar sus palabras al espíritu y a la Inteligencia de sus oyentes.

Catecismo Romano, Prefacio, 11