Asociación de Caballeros Católicos
Los laicos están llamados a ejercer su tarea profética, que se deriva directamente del bautismo, y a testimoniar el Evangelio en la vida cotidiana dondequiera que se encuentren. Benedicto XVI
ESTA IGLESIA CATOLICA ESTA
FORMADA POR TRES PARTES,
LA IGLESIA ORANTE -que esta 
en el cielo-, LA IGLESIA 
PENITENTE-es la que se 
encuentra en el purgatorio-  
Y LA IGLESIA  MILITANTE
QUE SOMOS TODOS NOSTROS.
 

La Iglesia tiene el deber de anunciar siempre y en todas partes el Evangelio de Jesucristo. Él, el primer y supremo evangelizador, en el día de su ascensión al Padre, ordenó a los Apóstoles: «Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado» (Mt 28, 19-20). Fiel a este mandamiento, la Iglesia, pueblo adquirido por Dios para que proclame sus obras admirables (cf. 1 P 2, 9), desde el día de Pentecostés, en el que recibió como don el Espíritu Santo (cf. Hch 2, 1-4), nunca se ha cansado de dar a conocer a todo el mundo la belleza del Evangelio, anunciando a Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, el mismo «ayer, hoy y siempre» (Hb 13, 8), que con su muerte y resurrección realizó la salvación, cumpliendo la antigua promesa. Por tanto, para la Iglesia la misión evangelizadora, continuación de la obra que quiso Jesús nuestro Señor, es necesaria e insustituible, expresión de su misma naturaleza.

Juan Pablo II

AQUI ENCONTRARAS COPIA DE LOS PROGRAMAS EN RADIO PAZ, LA VOZ DE LOS CABALLEROS CATOLICOS.


El secreto de la Santidad
Te revelaré un secreto de santidad y de felicidad. Si todos los días durane cinco minutos, mantienes tu imaginación sosegada, cierras tus ojos a todas las cosas del sentido, y cierras tus oidos al bullicio de la tierra, para poderte retirar al santuario de tu alma bautizada, que es el templo del Espíritu Santo, y ahi hablarle al Espíritu Santo diciéndole:
Oh, Espíritu Santo de mi alma, Te adoro,
Ilumíname, guíame, fortaléceme, consuélame
Dime lo que debo hacer
y haz que cumpla Tu voluntad,
Prometo someterme a todo
lo que Tú permites que me suceda,
Tan solo muéstrame Tú voluntad.
Si haces eso, tu vida será feliz y serena. El consuelo abundará en medio de las angustias. Recibirás la gracia en proporción a la prueba, así como la fortaleza para soportarla, conduciéndote a las puertas del paraíso lleno de mérito.
Esa sumisión al Espíritu Santo es el secreto de la santidad.
«Se está volviendo cada vez más necesario, a causa de las situaciones de descristianización frecuentes en nuestros días, para gran número de personas que recibieron el bautismo, pero viven al margen de toda vida cristiana; para las gentes sencillas que tienen una cierta fe, pero conocen poco los fundamentos de la misma; para los intelectuales que sienten necesidad de conocer a Jesucristo bajo una luz distinta de la enseñanza que recibieron en su infancia, y para otros muchos» (Evangelii nuntiandi, 52) Pablo VI,  realizar una NUEVA EVANGELIZACION, es decir catequizar al bautizado.