El secreto de la Santidad
Te revelaré un secreto de santidad y de felicidad. Si todos los días durane cinco minutos, mantienes tu imaginación sosegada, cierras tus ojos a todas las cosas del sentido, y cierras tus oidos al bullicio de la tierra, para poderte retirar al santuario de tu alma bautizada, que es el templo del Espíritu Santo, y ahi hablarle al Espíritu Santo diciéndole:
Oh, Espíritu Santo de mi alma, Te adoro,
Ilumíname, guíame, fortaléceme, consuélame
Dime lo que debo hacer
y haz que cumpla Tu voluntad,
Prometo someterme a todo
lo que Tú permites que me suceda,
Tan solo muéstrame Tú voluntad.
Si haces eso, tu vida será feliz y serena. El consuelo abundará en medio de las angustias. Recibirás la gracia en proporción a la prueba, así como la fortaleza para soportarla, conduciéndote a las puertas del paraíso lleno de mérito.
Esa sumisión al Espíritu Santo es el secreto de la santidad.